Compostaje
La importancia del compostaje
El compostaje es un sistema de tratamiento de residuos orgánicos biodegradables basado en una actividad microbiológica compleja, realizada en condiciones controladas (siempre aerobias y mayoritariamente termófilas), que genera un producto estable que se puede almacenar sin inconvenientes, y es sanitariamente higienizado.
Las características más destacables del proceso de compostaje son:
1. Reduce el volumen de residuos, facilita el almacenamiento de estos residuos, permite un aprovechamiento agrícola mejor y más flexible y minimiza el riesgo sanitario inherente a todas las operaciones anteriores.
2. Tiene un fundamento simple, es muy robusto y versátil, se puede aplicar a diferentes tipos de residuos orgánicos y mezclas y en escalas de trabajo muy diversas y requiere sistemas tecnológicos muy o poco sofisticados.
Fuente: Agencia de residuos de Cataluña
El compostaje es tan antiguo como la agricultura y hasta hace pocas décadas ha sido ligado exclusivamente a la filosofía de conservación de la fertilidad del suelo. Pero hoy en día, el interés por el compostaje radica sobre todo en la necesidad de buscar soluciones a la gestión de los residuos orgánicos, recuperando los recursos en forma de COMPUESTO, producto que obtenemos del proceso de compostaje y que contribuye a la protección del suelo contra la erosión, a incrementar los niveles de materia orgánica, la mejora de la retención del agua en los suelos, etc., aspectos esenciales para la protección de un recurso tan valioso como son los suelos.
Planta de compostaje
La planta de compostaje lleva a cabo un proceso de tratamiento biológico de los lodos deshidratados realizado en condiciones controladas que genera un producto estable, sanitariamente higienizado y fácilmente manipulable. El producto obtenido se denomina compuesto y puede ser utilizado como fertilizante en la agricultura o jardinería, por lo que se consigue una valorización del residuo original.
Las ventajas principales del proceso de compostaje son que reduce el volumen de residuos, facilita su almacenamiento, permite un mejor y más flexible aprovechamiento y minimiza el riesgo sanitario inherente a todas las operaciones anteriores.
La planta de compostatge de Blanes es troba en funcionament des de 1997. Té una capacitat de tractament de 8.000 Tn/any de fang deshidratat i consta de 4 túnels tancats amb ventilació forçada.